jueves, 6 de diciembre de 2007

ASÍ DIJO BILDAD



Terribles son las palabras de Bildad.
Sus sentencias no contemplan dudas ni arrepentimientos.
Su voz es la misma voz del Dios enajenado,
y el poder que le ha sido conferido
es demasiado gigantesco para cualquier mortal.
¿Quién será capaz de resistir sus palabras
sin doblegar su ánimo?
¿Quién, frente a su propio destino,
puede llegar a ser indiferente?
El que esté preparado que abra los ojos
y descubra su futuro después de la carne;
pero quien quebrara la voz
al pronunciar el nombre del Omnipotente,
tema por el día que termina
porque así dijo Bildad a sus oídos:

“Tú, que me miras con temor
y sientes que las piernas te traicionan,
a ti te digo que el camino es uno solo
y una la decisión irrevocable.
No existe compasión frente al lamento de los débiles,
ni frases lastimeras
que conmuevan el corazón de la justicia.
Si alejaste la mirada de los Ojos de la Vida,
el camino del retorno es imposible:
el cepo impedirá tus pasos vigorosos
y tu propio consejo te precipitará,
tus pies se enredarán en miles de redes
y todas las raíces se atarán a tus tobillos,
la cuerda se ocultará debajo de la Tierra
y tu cuerpo será arrancado del polvo,
descenderás junto al rey de los terrores
y la enfermedad se ensañará con tu organismo,
el primogénito de la muerte
devorará tus miembros por toda la eternidad
y no te sobrevivirá familia ni parentela,
de todas partes vendrá el olvido disfrazado de niebla
y tu recuerdo desaparecerá
como si, en verdad, nunca hubieras existido.
Sí, tú que me miras con temor
y sientes que las piernas te traicionan,
a ti te digo que el camino es uno solo.
Si alejaste la mirada
creyendo que podías regresar,
te recuerdo cuál es final de tu destino,
la suerte del hombre inconstante
que desconoce el verdadero poder de Dios."